Castillo de Santa Catalina

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Uno de los monumentos más populares de Tarifa es el Castillo de Santa Catalina, situado en un montículo entre el mar Mediterráneo y el Oceano atlántico. [1]

Situación

El Castillo de Santa Catalina se encuentra en la localidad de Tarifa, situado en el cerro del mismo nombre.

El cerro, debido a su ubicación estratégica ha acogido a lo largo de los años diferentes construcciones defensivas.

El nombre del cerro se debe a la ermita de Santa Catalina, que estuvo en este lugar y que fue demolida en la guerra de la independencia.

Funcionalidad

El castillo fue construido en el año 1930 por el Ministerio de la Marina; el uso que se le iba a dar era el de albergar el semáforo del puerto y posteriormente fue usado como centro de observación meteorológica. En la actualidad está abandonado.

Arquitectura

La construcción se realizó con un estilo muy peculiar, imitando a los palacetes renacentistas italianos; algo fuera de su tiempo, pero que sin lugar a dudas ha dado personalidad al cerro a lo largo de los años y hoy es uno de los monumentos más reconocidos y apreciados de la población de Tarifa. El arquitecto que diseñó el edificio fue Julián Dorado y Diez Montero.

Se diseñó este castillo siguiendo la línea del renacimiento, que pretende conseguir edificios perfectos en cuanto a su técnica y que hace hincapié en la horizontalidad sobre la altura, como sucede con el gótico.

La planta del castillo es cuadrada con un saliente, también de planta cuadrada, adosado a su cara principal. Consta de dos pisos y terraza.

En el edificio destacan sus ventanas (de las que presenta diferentes modalidades) y balcones.

En sus cuatro frentes se ubican ventanas con arco apuntado sustentados por columnas salomónicas rematadas con un entramado de piedra en el tímpano. Los vanos de algunas de las ventanas estaban divididos verticalmente por un parteluz, que en su totalidad están desaparecidos.

En sus costados y en su parte frontal se encuentran ventanas con arco ligeramente Conopial, también con columnas, parteluz y tímpano de piedra calada. La puerta en su parte posterior está rematada por arco apuntado.

Los bellos balcones, situados en la planta superior de la fachada principal, cubren las esquinas con sus salientes. Las garitas de ambos están rematadas por tres arcos apuntados sustentados por columnas salomónicas, la parte inferior de los balcones están constituidas por una baranda esférica que se prolonga con aros, también esféricos, de diferente grosor y que disminuyen de tamaño hasta integrarse con la esquina del edificio.

La parte superior de los cuatro costados está decorada con relieves que forman arcos apuntados sustentados por soportes escalonados.

Por último, toda el perímetro de la parte superior está decorada por bloques de piedra que simulan las almenas de un castillo.

Historia

El ingeniero naval José Emilio Diez y el capitán de Fragata Games Fossi Visitaron el cerro de Santa Catalina en septiembre de 1926 con el fin de realizar un estudio para realizar una caseta destinada a semáforo.

En septiembre de 1928 el Ayuntamiento cede al estado los terrenos situados en el cerro de Santa Catalina para la construcción de un semáforo.

Entre 1930 y 1931 se levanta el edificio con aspecto de palacete, por lo que se le conocerá popularmente como Castillo de Santa Catalina.

En el año 1936 el edificio fue atacado por la escuadra republicana.

En el año 2001, una vez que el Estado no encontró uso al castillo, fue revertido al municipio, siguiendo el contrato establecido con el Ayuntamiento.

El Ayuntamiento de Tarifa lo ha tenido en estado de semi abandono; si bien han sido varios los intentos de recuperación y de puesta en valor del edificio, llegando a ser restaurado en su parte interior con el fin de ser utilizado como edificio público.

En 2004 el Ayuntamiento convocó un concurso público para adjudicar el edificio y el entorno a una empresa privada, con el fin de que lo explotara y mantuviera. La adjudicación se produjo en 2005 y estuvo repleta de irregularidades por lo que fue denunciada y paradas las obras que ilegalmente se estaban realizando. Tras el juicio, que no demostró la existencia de prevaricación, el nuevo equipo de gobierno solicitó un informe interno sobre el tema de la concesión y el resultado fue definitivo dadas las irregularidades e ilegalidades que se encontraron en él. Por este motivo el Ayuntamiento anuló la concesión a la empresa adjudicataria.

Desde entonces el Castillo de Santa Catalina permanece en estado de total abandono, siendo usurpado frecuentemente por ocupas.

BIC

El castillo de Santa Catalina fue declarado Bien de Interés Cultural en la fecha del 25 de junio de 1985 con el código Rl - 51 - 0012033

Estado actual

El Castillo de Santa Catalina sufre un estado progresivo de deterioro. Desde hace años los elementos decorativos del edificio están desapareciendo, después de los parteluz de las ventanas se han sucedido numerosos desprendimientos, el más llamativo de ellos es el de la baranda y decoración del garitón que compone el balcón de la parte derecha. Los cubos que hacían las veces de almenas de la parte anterior se retiraron hace años y no han sido repuestos. El revestimiento de los paramentos de las paredes se está desprendiendo progresivamente, las puertas y ventanas originales han desaparecido y en su lugar se encuentran elementos de aluminio. A su alrededor se encuentran las construcciones ilegales realizadas por la empresa adjudicataria, construcciones que impiden desde algunos ángulos la visión del Castillo; el cerro quedó degradado tras dicha intervención y está siendo ocupado por un parking ilegal En definitiva, el castillo, más parece una ruina que un edificio BIC

Referencias

  1. SEGURA GONZALEZ, Wenceslao: "Puente de Alpariate" , Puerta de Jerez 26 (2006) 8